Si bien otras bandas idearon el shock rock, WASP lo llevaron al extremo en los años 80. Sus directos, tan espectaculares como inquietantes, dieron lugar a una de las leyendas más controvertidas de la época. Con el imponente Blackie Lawless al frente, WASP pasaron del hard rock festivo de su primer disco homónimo, “The Last Command” o “Inside the Electric Circus” a la introspección y comentario social de “The Headless Children” o el mítico trabajo conceptual “The Crimson Idol”.

Hoy en día siguen en activo girando por multitud de países y grabando discos como el más reciente “Golgotha” (2015). Hits como “Blind in Texas” o “I Wanna Be Somebody” pondrán el Parc de Can Zam a saltar como nunca.